En las situaciones de vulnerabilidad social o ex­clusión, no podemos olvidar que hay colectivos que sufren de modo más punzante sus conse­cuencias. Y uno de ellos son los niños y adolescentes de familias que se encuentran en dificultades.

 

          Una de las características del momento socioeco­nómico que estamos viviendo, es la disminución de ayudas públicas para algunas necesidades básicas de los niños y jóvenes. Y eso junto a la precariedad económica que afrontan algunos núcleos familiares hacía necesario intervenir con este colectivo.

 

          Desde ahí nos propusimos ponernos a trabajar con la intención de poder apoyar dos derechos que nos parecen básicos para que se dé un sano desarrollo del menor; la alimentación y la educa­ción.

 

          Desde ahí nos propusimos ponernos a trabajar con la intención de poder apoyar dos derechos que nos parecen básicos para que se dé un sano desarrollo del menor; la alimentación y la educación.

 

 

 

          Además de continuar estas acciones, este año tambien hemos sumado la atención por medio de vales de ropa a los jóvenes que se encuentran en edad escolar. Persiguiendo que la ropa no se convierta en un motivo de discriminación en los centros escolares.